Irse para siempre. Afilar los precipicios por si al querer saltar, resbalo. Intentar aferrarme al viento.

Matarme en un descuido al nombrarte otra vez. Y resucitar, tal vez, en la boca de otro.

Querer a ciegas al espanto y que huyan todos los pájaros tiritando.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s